miércoles, 19 de mayo de 2010

Adiós a Dio.


Dramática resulta la partida de Ronnie James Dio de este mundo, cuando hace sólo un año estuvo en Colombia encabezando imponentemente la formación de Heaven and Hell. Dio es, para quienes no saben, la persona que reemplazó a Ozzy Osbourne cuando este fue despedido de Black Sabbath por allá en 1980. Esto es poco decir, cuando la verdad es que Dio grabó álbumes fabulosos con la banda y construyo una leyenda similar a la de su antecesor. Las claras diferencias que guardaba con la voz y el estilo interpretativo de Ozzy, ayudaron a que Black Sabbath con Dio fuera una entidad independiente y a que en los últimos años esto deviniera en Heaven Hell: una versión de Black Sabbath, que aún prescindiendo de los dizcasos grabados con Ozzy, tenía el poder de llenar salas en recitales contundentes.

Esto sigue siendo poco cuando se piensa en que antes de esto Dio había hecho carrera con Rainbow, la banda del guitarrista Ritchie Blackmore, poniendo su portentosa voz en dos de los álbumes más definitivos de la historia del Hard Rock: Rising (1976) y Long Live Rock 'n' Roll (1977). Estos incluyen verdaderos himnos, altamente influyentes para las agrupaciones de Rock duro y metal de la siguiente década. Sin duda esta, mi faceta favorita del enorme legado de este hombre.

Aparte de esto, Dio era un nombre en sí mismo a través de su propio acto. Una banda que también cosechó exitos en ventas y llenó estadios, y canciones fantásticas como Rainbow in the Dark y Holy Diver, por las cuales alguno lo acusan de ser el padrino del Metal épico y el Power Metal, aunque estas características ya se podían evidenciar en Rising, en una canción como Stargazer.



Y sobre todo, Dio era, no queda duda, un hombre carismático y simpático, gigante pese a lo que las dimensiones de su cuerpo dicen. Paz en su tumba.




Su aparición en Tenacious D: The pick of Destiny; en esta canción junto A Jack Black y Meat Loaf.


MusicPlaylistRingtones
Create a MySpace Playlist at MixPod.com

sábado, 15 de mayo de 2010

Artista de la semana



Laura Marling me plantea una de esas situaciones extrañas que me ocurren ahora que empiezo a darme cuenta de que me he convertido en un adulto. No lo vi venir, pero lo cierto es que he llegado a la edad donde me es posible tener ídolos que son más jóvenes que yo. Hace mucho rato me había pasado con los espectáculos deportivos; siguiendo por ejemplo campeonatos de fútbol de sub-17 y sub-20, y hablando, con propiedad, de ‘’ los pelados ‘’ (así se le dice en mi región a los muchachos, los chamacos, los chavales).

Pero en la música es un poco diferente, y aún seguía mirando hacia arriba a aquellos artistas que me hacían estremecer. Hayley Williams fue, de hecho, la primera que me condujo a la revelación de la que les hablo, pero mi admiración por ella va en otro sentido. Ustedes me entienden.

Laura Marling, que en el pasado mes de febrero cumplió los veinte añitos, es una artista verdaderamente cautivadora. Las singer-songwriter de este estilo se han proliferado, y teniendo muchas de ellas una buena factura, es difícil escoger una favorita.

Photobucket
Ya sea con el pelo claro u oscuro, esa expresión pálida pero amable es encantadora.

De Laura me gusta aún más su último álbum I speak Because I can, que el debut Alas I cannot Swim; lo siento aún más melancólico y bello. Siento que canta las canciones con aún más propiedad. «And I am Laura now, and Laura still, And you did always say that one day I would suffer», canta en la grandiose Blackberry Stone. Que, entre a muchas de las grandes voces de nuestro mundo, remite a Cat Power.

Con toda su juventud Laura encarna este proyecto de folk sombrío y seductor a la vez. Cuenta viajes del alma a través de un mundo complicado. Apela a fórmulas conocidas para desarrollar su potencial poético. La música es conmovedora y enérgica a la vez. Y cada una de las líneas que entona Laura es un regalo para el espíritu.

laura marling 2




MusicPlaylistRingtones
Create a MySpace Playlist at MixPod.com